Cómo hacerlo · Moda · Cuidado
La forma correcta de doblar y guardar ropa de temporada
El almacenamiento adecuado no se trata solo de recuperar espacio en el armario, sino de proteger tu inversión de arrugas, polillas y daños por humedad. Aquí te explicamos cómo guardar las prendas de temporada para que estén listas para usar cuando las saques.
5 min read · IrisYa sea que estés rotando abrigos de invierno o guardando vestidos de lino, la diferencia entre la ropa que sobrevive al almacenamiento y la que emerge arrugada, estirada o con polillas se reduce a tres cosas: cómo doblas, en qué las guardas y dónde las mantienes. La mayoría de nosotros nos saltamos estos pasos y lo pagamos al cambiar de temporada.
La buena noticia: el almacenamiento adecuado no requiere equipo ni experiencia especial. Se trata de comprender el comportamiento de los tejidos, el control de la humedad y la prevención de plagas. Sigue estos pasos y tu guardarropa de temporada baja estará tan usable dentro de seis meses como hoy.
Dobla los tejidos de punto gruesos a lo largo, nunca los cuelgues; la gravedad estirará los hombros hasta hacerlos irreconocibles.
What you'll need.
- 01Contenedores de almacenamiento de plástico transparente con tapas que cierren herméticamente
- 02Bloques o bolsitas de cedro
- 03Paquetes de gel de sílice o absorbentes de humedad
- 04Papel de seda sin ácido
- 05Bolsas de prendas transpirables (para almacenamiento colgado)
- 06Bolsitas de lavanda (alternativa al cedro)
Paso uno · 1 minuto
Limpia todo antes de guardarlo
El polvo, los aceites corporales y las partículas de comida atraen polillas y moho. Lava o lleva a la tintorería todas las prendas antes de guardarlas, es innegociable. Incluso la ropa que parece limpia alberga escombros microscópicos. Deja que todo se seque al aire por completo; cualquier humedad residual atraerá moho. Presta especial atención a las axilas, los dobladillos y las costuras, donde se esconden las bacterias.
No guardes nada húmedo. La humedad es el enemigo de la salud de las prendas a largo plazo.
Paso dos · 2 minutos
Dobla correctamente los tejidos de punto gruesos y delicados
Los jerséis gruesos, cárdigans y prendas de punto deben doblarse siempre, nunca colgarse; las perchas estiran los hombros y les quitan la forma. Dobla primero a lo largo y luego en tercios o mitades según tu espacio de almacenamiento. Para tejidos delicados como la seda o el lino, dobla suavemente y evita pliegues marcados; puedes colocar papel de seda sin ácido entre los pliegues para minimizar las arrugas. Las camisetas y tirantes ligeras se pueden enrollar en lugar de doblar para ahorrar espacio.
Utiliza el método de 'doblado en archivo' para jerséis: dóblalos por la mitad a lo largo y luego en tercios. Esto evita pliegues profundos y ahorra espacio.
Paso tres · 2 minutos
Elige el contenedor adecuado
Evita las cajas de cartón: absorben humedad, se deterioran y atraen insectos. Opta por contenedores de plástico transparente con tapas que cierren herméticamente; verás lo que hay dentro sin abrirlos y sellan contra plagas y humedad. Si usas cofres de cedro o almacenamiento de madera, recúbrelos primero con papel sin ácido para evitar el contacto directo con la madera, que puede manchar los tejidos. Para almacenamiento colgado, usa bolsas de prendas hechas de tela transpirable, no de plástico, que atrapa la humedad.
Etiqueta los contenedores por temporada y tipo de prenda (por ejemplo, 'Abrigos de invierno', 'Vestidos de verano'). Te lo agradecerás la próxima temporada.
Paso cuatro · 2 minutos
Añade protección contra polillas y humedad
Coloca bloques de cedro, bolsitas de cedro o bolsitas de lavanda dentro de los contenedores para disuadir a las polillas de forma natural. Si vives en un clima húmedo, añade paquetes de gel de sílice o absorbentes de humedad para prevenir el moho. Reemplaza el cedro cada 6-12 meses a medida que su aroma se desvanece. Evita las bolas de naftalina: son tóxicas y dejan un olor químico difícil de eliminar. No llenes demasiado los contenedores; las prendas necesitan circulación de aire para evitar la acumulación de humedad.
El cedro funciona mejor en espacios cerrados. Si usas bolsas para prendas, coloca una bolsita de cedro cerca de la parte superior donde el aire pueda circular.
Paso cinco · 2 minutos
Elige un lugar de almacenamiento estable
Guarda los contenedores en un lugar fresco, oscuro y seco, lejos de la luz solar directa, que destiñe los colores y debilita las fibras. Evita los sótanos (humedad) y los áticos (fluctuaciones de temperatura). Un armario del dormitorio, el almacenamiento debajo de la cama o un garaje con clima controlado es ideal. Mantén los contenedores fuera del suelo para prevenir daños por agua en caso de inundación. Asegura una buena circulación de aire alrededor de los contenedores para que no se acumule humedad.
Si debes usar un sótano o un ático, invierte en un pequeño deshumidificador para regular los niveles de humedad.
Paso seis · 1 minuto
Revisa la ropa guardada a mitad de temporada baja
Abre los contenedores una vez durante la temporada baja para inspeccionar si hay humedad, olores o actividad de plagas. Si notas olor a moho, retira los artículos y ventílalos. Reemplaza las bolsitas de cedro y los paquetes de sílice si han perdido potencia. Esta rápida inspección evita que problemas pequeños se conviertan en daños mayores.
Toma una foto del contenido de cada contenedor antes de sellarlo. Es una referencia útil cuando preparas un viaje y necesitas encontrar algo rápidamente.
Cómo saber si tu sistema de almacenamiento funciona
Cuando desempaques la ropa de temporada meses después, debería salir sin arrugas (o casi), sin olores, manchas o signos de daños por insectos. Los colores deben ser tan vibrantes como cuando los guardaste, y las telas deben sentirse frescas y estructuralmente intactas. Si todo cumple estos requisitos, tu método es sólido.
Questions at the mirror.
Mis jerséis guardados salieron estirados y deformes. ¿Qué salió mal?
Probablemente se colgaron en lugar de doblarse. La gravedad actúa sobre las fibras de punto con el tiempo, estirando permanentemente los hombros y el cuerpo. Siempre dobla las prendas de punto gruesas en plano. Si ya están estiradas, a veces puedes encogerlas ligeramente colocándolas en plano, rociándolas con agua y dejándolas secar al aire, pero la prevención es más fácil que la reparación.
Encontré pequeños agujeros en mi ropa guardada. ¿Son polillas?
Probablemente sí. Las larvas de polilla se alimentan de fibras proteicas como lana, cachemira y seda. La próxima temporada, limpia todo a fondo antes de guardarlo, usa bolsitas de cedro o lavanda y sella bien los contenedores. Si sospechas que hay polillas activas, considera llevar las prendas a la tintorería antes de guardarlas o congelarlas durante 48 horas para matar las larvas.
¿Puedo usar bolsas de plástico para colgar para guardar ropa de temporada?
Evita las bolsas de plástico finas, atrapan la humedad y promueven el moho. Si debes guardarlas colgadas, usa bolsas de prendas transpirables diseñadas para almacenamiento a largo plazo. Mejor aún, dobla la mayoría de las prendas en contenedores y reserva el colgado solo para algunas piezas delicadas como vestidos o blazers.
¿Con qué frecuencia debo reemplazar los bloques de cedro?
El aroma del cedro se desvanece después de 6-12 meses, que es cuando su efectividad para repeler polillas disminuye. Puedes refrescar el cedro lijando suavemente la superficie con papel de lija de grano fino para liberar los aceites, o reemplazarlo por completo. La lavanda y otras alternativas naturales duran aproximadamente el mismo tiempo.